ADA surge de la convicción de un grupo de ciudadanos, quienes el 18 de noviembre de  1964, consideran que ser amigables con la tierra es fundamental y que los animales, tienen derecho a compartirla en armonía con los seres humanos. A lo largo de 50 años han participado en esta tarea mujeres y hombres que han aportado al cambio de conciencia social en la manera de ver el ambiente y los animales como merecedores de nuestro respeto y protección.